Cañas y barro
CONTRACRÓNICA | El Granada se está convirtiendo en una máquina bien engrasada, con la victoria como único fin
Hace semanas que Pacheta guardó la poesía en el cajón, tocaba despojarse del esmoquin y enfundarse el mono de trabajo para cincelar un equipo impenetrable, al igual que un alambre de espino que aguarda impasible a que su rival que dé por vencido, desgastando al contrincante hasta asestarle el golpe de gracia.
Tras imponerse al Cádiz, los rojiblancos logran enlazar tres victorias consecutivas por primera vez desde que el técnico burgalés que convirtió en el inquilino del banquillo de ‘Los Cármenes’, una buena racha sin fuegos de artificio, forjada bajo la austeridad, como una mañana de Reyes sin regalos, apostando por una versión marcial, donde cada pieza ejecuta su cometido sin rechistar.
El Granada, con una hornada de jóvenes talentos, es un equipo en construcción que, como argumenta el propio Pacheta, aún tiene un amplio margen de crecimiento, pero como cualquier edificio que aspire a mantenerse en el tiempo debe tener pilares sólidos, olvidándose de candelabros y elementos ornamentales, algo de lo que el preparador rojiblanco fue consciente durante la primera parte en ‘Zubieta’, donde su criatura parecía desmoronarse.
Este parece el camino, una travesía que ya recorrió en su momento Diego Martínez, haciendo limonada con los limones que tenía a mano, armando un equipo unido, honesto y comprometido, virtudes que comienzan a aflorar en este Granada y que pueden otorgar el billete para soñar o, al menos, para no sufrir, todo un triunfo teniendo en cuenta los tiempo que corren por el club nazarí.
Con todos estos atributos puesto sobre el verde de ‘Los Cármenes’, la afición volvió a vibrar con el equipo, sintiéndose identificados con un grupo de futbolistas que se dejan el alma en el campo, avivando una conexión que parecía perdida y que puede ser un motor extra para los rojiblancos.
El duelo ante el conjunto canario arrancará a las 16:15 horas
PREVIA | El Granada tiene la opción de encadenar su tercer triunfo consecutivo para meterse en la zona alta




