Once Inicial
Tan cerca, tan lejos
Llevamos 12 jornadas de la liga, y nuestro Granada CF se encuentra en la cuarta posición la cual da derecho a jugar el play off de ascenso. Dicha posición dice muchas cosas y al mismo tiempo nada, nos dice que nada se ha logrado ni conseguido, que esto es muy largo y lo que hoy es blanco mañana, puede ser negro. Pero también nos dice que el equipo está bien, que los jugadores están rindiendo por encima de lo esperado, y que tenemos un gran técnico.
Yo tenía dudas a principio de temporada con la plantilla confeccionada, me parecía que había puestos mejorables y que había que confiar, por convencimiento o por obligación, en jugadores jóvenes con muy buena pinta, pero que aún no habían demostrado nada en el fútbol profesional. Todo debía de funcionar a la perfección, los que ya estaban, los nuevos y los jóvenes debían de mezclar y rendir bien desde el primer momento.
Y empezó la liga, y empezó de la mejor manera posible, con buen juego y buenos resultados frente a muy buenos equipos como el Oviedo, Mallorca y Córdoba. Luego vino nuestra pesadilla de siempre, la visita a Ipurúa, y tras la debacle de todas las temporadas llegaron las vacas flacas frente a Albacete, Leganés y Andorra que nos puso en nuestro sitio, como quizás alguno pudimos pensar. Pero el descanso del partido frente al filial de la Real Sociedad fue un antes y un después, ya que no solo se arreglo una horrorosa primera parte si no que fue el principio de una racha de cinco partidos seguidos ganando, la actual.
Y yo como muchos me pregunto qué ha cambiado para que el equipo ahora se muestra sólido y fiable en varias áreas, capaz de ganar a cualquier equipo de la categoría. Bajo mi punto de vista hay cuatro claves que lo explican.
La primera razón es que la suerte, tan necesaria en la vida ahora nos sonríe, e igual que en Leganés o frente al Albacete la suerte nos fue esquiva, en esta racha de partidos invictos dicha suerte nos ha sonreído, incluso con goles del contrario anulados por el VAR, por centímetros. Sin suerte, casi nada es posible.
La segunda razón es Pacheta. Es un técnico que sabe de esto, y lo he mantenido incluso en los peores momentos de la temporada pasada. Sabe de que va esto, y sabe rectificar, dejando atrás determinadas veleidades ofensivas que eran tan dañinas para los nuestros.
La tercera razón es consecuencia de la segunda. El Granada CF es un equipo trabajado, muy bien trabajado, y eso se nota en la evolución del mismo, donde ahora quizás se generan menos ocasiones que hace semanas, pero nos llegan menos, mucho menos, algo muy importante y más viendo la confección de la plantilla. Intercambiar golpes no es lo mejor para los nuestros.
La última razón son los jugadores, los verdaderos protagonistas de esto. Prácticamente todos están rindiendo a un excelente nivel, tanto los que ya estaban, como los fichajes como sobre todo los jóvenes, están a un gran nivel, y sobre todo desprenden una química tan importante y difícil de encontrar.
Todas las rachas se acaban, y esta acabará también, y lo importante es que tanto en la derrota como en la victoria los jugadores se dejen todo en el campo, como está ocurriendo ahora. Frente al Tenerife no se sabrá si dicha racha continua o no debido a la suspensión del partido por la trágica y dolorosa muerte de su jugador Jesús de Miguel, pero, la ilusión a día de hoy no nos la quita nadie.
En cuanto al baloncesto, tengo la sensación de que se está siendo muy injusto con el equipo y especialmente con el cuerpo técnico. Es verdad que no se ha comenzado con un juego y unos resultados acorde a lo esperado, pero entiendo que las razones han sido obvias y sencillas de entender.
Plantilla nueva, con lesiones que han aparecido desde el principio y que nos han privado para lo que resta de temporada del mejor jugador interior que teníamos, en donde no ha podido debutar Edu Durán, un jugador entiendo que muy aprovechable para esta categoría, y en donde los dos bases, llamados estos a ser diferenciales en la categoría han estado más tiempo en la enfermería que en la cancha. Sin bases es muy difícil que un equipo de baloncesto funcione, algo que parece obvio.
Esta Primera Feb es muy dura, con equipos muy buenos y que llevan años intentando dar el salto de categoría siempre con presupuestos muy altos.
Seamos conscientes y sobre todo justos con las circunstancias. Con toda la plantilla actual sana, si pintan bastos, seré el primero en mostrar mi disconformidad.
Melitón Briñas merece mucho más que aplausos
El éxito de Javier Aguilar y Andrés Quintanilla no debería pasar inadvertido




