Alcaraz: ''Me gustaría despedirme en Granada''
El técnico rojiblanco ha confirmado su marcha del Granada CF con la permanencia en el bolsillo, una gesta que se ha conseguido jugando con carácter y con garra
El Granada ha mostrado su mejor versión y ha conseguido llevarse el triunfo para sellar la salvación de la mejor forma posible. La última jornada es donde te juegas el trabajo de once meses en noventa minutos influyen muchas cosas. El jugador no tiene ese temple y esa tranquilidad para jugar como ha jugado durante todo el año, porque creo que este equipo que ha dominado, que ha gustado, nos ha faltado pegada por momentos pero en muchos partidos jugó muy bien.
Hoy había que ganar el partido como fuera y cuando nos hemos puesto por delante en el marcador todo ha sido cerrar todas las posibilidades de que nos hicieran un gol. Creo que se ha jugado con carácter, con garra y se ha jugado para ganar la permanencia y para ganar el partido.
Lucas Alcaraz ha querido destacar el buen trabajo del equipo a lo largo de la temporada y en el último partido. Cuando un equipo como el Granada ha estado desde que estoy yo 55 jornadas fuera de descenso pues pensar que puedes descender es un escenario que no estaba hace cuatro o cinco semanas y una vez que te metes dentro hay que intentar salir a base de carácter, de garra y así ha sido.
El guion del partido para el Granada ha sido el soñado y apenas ha pasado apuros. Saber cómo va a ser un partido de estos es muy complicado, sabes qué cosas tienes que hacer para intentar ganar, pero un partido de estos lo cambia una jugada. Hemos sabido aprovechar una jugada de estrategia y ellos han tenido mucho dominio y mucha llegada pero no han aprovechado ninguna.
Un encuentro que se ha encarrilado con una buena jugada de estrategia. Tenemos muchas, las vamos ensayando y en función a la zona del campo y a lo que decidan los jugadores se hacen una u otra, la teníamos hace tiempo ya.
Una final que el conjunto nazarí ha sabido encarar de forma inmejorable, espantando los fantasmas de jornadas pasadas, donde no se alcanzó el nivel esperado. El equipo ha competido bastante bien, en los últimos partidos en casa el equipo ha tenido poca pegada y eso nos ha lastado mucho y el domingo pasado fuimos un manojo de nervios. Ahora mismo lo que hay que mirar es el producto final y el equipo lleva 55 jornadas fuera de puestos de descenso.
Una angustia que se ha alargado con la prolongación del descanso por los incidentes vividos en el campo del Osasuna. Ha sido añadir más nervios, no es normal que tengas que entrar en la caseta y tengas que estar 40 minutos, pero hemos intentado mitigarlo a base de comunicación.
Una salvación que tiene un sabor especial para Alcaraz, que tiene una vida rojiblanca a sus espaldas. Sin duda, yo nací rojiblanco, he bajado por la Avenida Madrid llorando por ver perder al Granada, luego he tenido la suerte de entrenarlo en la primera época y la gran suerte de entrenarlo en Primera División, de cumplir los objetivos, de ganar a equipos grandes, de disfrutar, aunque sufriendo muchísimo porque poner en la misma cesta la profesión y la pasión es difícil de llevar adelante.
Estoy doblemente contento, por la afición fundamentalmente, incluso por los que me han chillado, por el club y por Quique Pina y Cordero que me trajeron cuando había muchos entrenadores con más cache que yo para entrenar al Granada y es ese aspecto estoy muy satisfecho personalmente, sin sacar pecho, una satisfacción interior.
Un final apretado que el Granada intentará cambiar la temporada que viene. Hablar del futuro sería mezclar cosas que no es el escenario ni el momento. El Granada tiene que hacer coincidir su potencial con sus expectativas y a partir de ahí determinar qué potencial tenemos y qué expectativas tenemos, es lo más importante en un equipo de fútbol.
Aún con la felicidad de la salvación en el rostro Lucas Alcaraz ha confirmado que no seguirá la temporada que viene en el banquillo nazarí. Me gustaría despedirme en Granada, aunque la decisión está ya tomada, pero como abonado y aficionado al Granada creo que el equipo necesita una cara nueva, entonces no voy a intentar estirar un momento de éxito porque todo el mundo sabe que no he venido a Granada ni por dinero ni por ascensión profesional. Me ha llamado un amigo para entrenar a mi equipo y creo que en ese momento yo le hacía falta al Granada y para mí ha sido una satisfacción personal altísima.
Partido que pase el Granada en Primera es un éxito, un éxito para la ciudad y un éxito que hay que reconocer y en este caso al presidente hay que darle el valor que le dará la historia, que es coger a un equipo totalmente defenestrado, meterlo en primera, sanearlo y le doy las gracias.
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