Los números de Caparrós son garantía de permanencia
Caparrós es de esos tipos hecho a sí mismo, rocoso en sus planteamientos e inamovible en sus ideales, que ha ido forjando su identidad en el mundo de fútbol escalón a escalón. No pertenece a ninguna escuela ni a ninguna generación de futbolistas que le pueda condicionar y ha ido creando su estilo a partir del compromiso, del trabajo y del esfuerzo de sus futbolistas.
Defiende un fútbol más de valores que de virtudes, y proyecta su sombra de tipo exigente sobre sus futbolistas, a los que más le vale entender este mensaje desde el minuto uno, si quieren jugar con él. Pero, más allá de las apariencias, ¿qué ha hecho Caparrós en el mundo del fútbol?
Joaquín Jesús Caparrós Camino, utrerano de origen, se ganó la fama de tener buena mano ascendiendo equipos. Su primer éxito fue subir al Recreativo de Huelva de 2ª B a 2ª en la temporada 1997/1998. Tenía 42 años y hasta entonces había deambulado por las categorías inferiores del fútbol español, sin grandes éxitos destacables. No se puede decir que sus logros llegaran pronto, ya que hasta entonces había tenido que sobrevivir en equipos de categorías inferiores esperando su oportunidad.
Tras ascender al Recre, solo estuvo tres años en Segunda División, donde consiguió ascender a primera a dos equipos, el Villareal (con el que solo disputó las últimas siete jornadas del campeonato) y el Sevilla, donde su nombre empezó a ser temido por los campos de primera.
Cuatro temporadas en el Sevilla y en el Athletic de Bilbao, más otras dos con el Deportivo de la Coruña y con el Mallorca, además de esta última con el Levante, suman un total de trece campeonatos sin faltar a la cita con la máxima categoría, mención aparte de los cinco partidos en los que dirigió al Neuchatel suizo, en medio de un clima mafioso impuesto por el dirigente checheno Chagaev.
Sus logros en España y Europa
La lista de éxitos con sus equipos ha sido impecable. Sin tener el cuenta el descenso del Mallorca en su segundo año como entrenador, al que dirigió durante las 22 primeras jornadas, dejándolo penúltimo, a cuatro puntos de la salvación, ha conseguido salvar la categoría en todas las temporadas, y su dirección técnica es considerada como garantía de permanencia.
Sus éxitos más sonados fueron clasificar al Sevilla y al Athletic para la Uefa Champions League y llegar a los octavos de final como mejor posición en esta categoría con el cuadro sevillista. En el ámbito europeo, también llevó al Depor a una final de Intertoto.
En el campeonato doméstico, destaca que nunca haya conseguido una posición peor que la decimotercera, y el número mínimo de puntos obtenidos en una temporada completa fue de 44, habiendo conseguido un máximo de 60 con el Sevilla.
En Copa de Rey llegó a una final, que le dio derecho a jugar la Supercopa de España, a pesar de no haberla ganado. En este mismo campeonato ha conseguido llegar seis veces a cuartos y tres veces a semifinales.
El equilibrio es su doctrina en el campo
Caparrós es un entrenador al que es difícil quitarle puntos. No en vano consigue una media de 1,36 puntos por partido. Esa media ha sido algo inferior en el último año (1,26), aunque le ha valido para obtener 48 puntos y dejar a su equipo en el décimo lugar de la tabla, con nueve puntos por encima del descenso y a once de las competiciones europeas. Repartió de forma casi igual victorias, empates y derrotas, lo que le permitió mantener una regularidad de la que pueden presumir pocos entrenadores. Sus equipos no son excesivamente vistosos, pero sí altamente efectivos.
Por otra parte, consigue sacar el máximo de rentabilidad en su diferencial goleador. Exprime al máximo los goles que anotan sus equipos (el Levante fue el quinto equipo menos goleador esta liga pasada) y consigue encajar muy pocos tantos (fue el quinto equipo menos goleado de primera).
Su media de goles a favor en primera es de 1,18 goles por partido, mientras que encaja 1,25. Eso sí, sus comparecencias no suelen caracterizarse por goleadas, ya que en cuatro de cada diez partidos se marcha sin marcar o sin recibir gol. El resultado más repetido el año pasado por el Levante en casa fue 0-0.
Su trayectoria en primera le avala
La experiencia de Caparrós es un factor clave por el que la directiva lo ha elegido como el entrenador idóneo para capitanear el barco rojiblanco. Sus 472 partidos en Primera División son la mejor tarjeta de presentación. Solo hay dieciocho entrenadores que hayan estado más temporadas que él en primera, y siete que hayan dirigido más partidos.
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@inchocordero
El conjunto gallego tendría al central entre sus objetivos para la próxima temporada
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