Borrón y cuenta nueva
CONTRACRÓNICA | El Granada cerró una temporada decepcionante con otro partido gris que añadir a su repertorio
El funesto epílogo que interpretó el Granada ante el Sporting es el fiel reflejo de la temporada y de la situación actual del club; con una afición desencantada, un equipo a la deriva y una directiva que asiste al desmoronamiento con pasmosa tranquilidad, como si los culpables de todo lo que está aconteciendo estuviesen a miles de kilómetros del palco de 'Los Cármenes'.
Fue un partido de despedidas, algunas en directo y otras en diferido, pero todas descafeinadas. Después de una carrera exitosa, Trigueros rubricó su adiós ante unas gradas semivacías, que se afanaron por brindarle al talaverano el cierre más caluroso posible, aunque faltaban manos para aplaudir, en una noche desangelada bajo la atenta mirada de una luna llena que hace no mucho veía un estadio a rebosar vibrando con su equipo, algo que ahora parecen ensoñaciones de un anciano al que los recuerdos le traicionan.
Trigueros se despidió sobre el verde, donde lo deben hacer los futbolistas, con las botas puestas; otros no tuvieron la misma suerte y vivieron su último encuentro como rojiblancos desde la tele o en alguno de las impersonales palcos del coliseo nazarí, protegidos por cristaleras. Futbolistas como Sola, Gagnidze o Bouldini que harán las maletas sin mirar atrás, como si abandonasen una decadente pensión de paso, que es en lo que parece haberse convertido el Granada para dejar de ser ese hogar en el que crecer y perseguir objetivos comunes.
Si los dirigentes del club aún albergan algo de sentido común, lo acontecido esta campaña debe hacerles reaccionar, aprender de los errores y hacer autocrítica para cambiar el rumbo del club, empezando por mimar a una maltratada afición, que comienza a bajarse del barco, golpeada por un reiterado abandono; esa sería una esperanzadora primera piedra, pero la realidad es palmaria y más tiemo llevará volver a equilibrar las cuentas y aspirar a cotas más ambiciosas, ese camino no es fácil y habrá que recorrerlo con el riesgo de caer por el desfiladero acechando.
El árbitro, nieto del ex-presidente del Granada CF Pepe Aragón, tuvo una despedida sobre el césped al término del encuentro y con el estadio vacío
"Es la temporada que más he sufrido", ha confesado el entrenador del Granada






