Daño colateral
CONTRACRÓNICA | La afición puso a los jugadores en el punto de mira tras otro mal resultado
Con el pitido final la afición o, al menos, una parte de ella, cargó contra los jugadores, mostrando su hartazgo por la situación que vive el equipo que, por mucho que lo intente, sigue sin arrancar, anclado en la zona de descenso. Una situación precaria que no debe desviar la atención de los verdaderos culpables, que no están sobre el verde, y sí luciendo traje y corbata en el palco.
Hace no tanto tiempo, el Granada se paseó por Europa irradiando orgullo y carácter, una época dorada que concluyó con una frase que ahora suena premonitoria: “El Granada será lo que la propiedad quiere que sea”, y que se ha convertido en una condena, con un club 'zombie', que avanza sin rumbo fijo, desguazado poco a poco.
El latido de este club sigue vivo y palpitando en la grada y por ello es vital mantener intacta la conexión con los jugadores, evitando daños colaterales por la situación reinante, sin dejar de señalar a los responsables que han puesto a la entidad al borde del abismo, una realidad que parecía impensable hace no mucho y que ahora planea sobre el Granada como una sombra amenazadora.
Ante el Castellón, el Granada cerró la primera vuelta y lo hizo con otro partido en el que los jugadores se vaciaron, buscaron la victoria, pero la realidad es que no les alcanza con lo que hay, evidenciando una vez más las carencias que arrastra el equipo desde el verano; urge la llegada de refuerzos, la última carta que puede jugar la propiedad si de verdad no quiere dejar agonizar al equipo en una segunda vuelta que se puede convertir en un calvario.
Hay tiempo por delante para reconducir la situación, pero hace falta voluntad, autocrítica y aparcar las excusas para salvarse de la quema.
El encuentro ante el actual líder de la clasificación arrancará a las 21:00 horas
Diallo fue el mejor del Granada en un partido plano y sin ocasiones para los rojiblancos





