Los Óscar
CONTRACRÓNICA | El Granada se volvió a quedar sin premio en el momento más inoportuno
La gran triunfadora en la noche de los Óscar fue 'Una batalla tras otra', un título que bien podría usarse para definir la temporada del Granada, un equipo ciclotímico que se ha acostumbrando a intercalar alegrías con decepciones, sumidos en una inconsistencia que le impide alejarse de forma definitiva de la zona roja de la tabla.
'Sinner' (Pecadores) fue la otra cintra que brilló en el reparto de estatuillas, y que también encajaría como un guante para este Granada, empeñado en cometer una y otra vez los mismos pecados. Ante el Andorra, los rojiblancos volvieron a ser durante varios tramos del encuentro un equipo hipotenso, que solo pisó el acelerador en el tramo final, pero cuando falta colmillo es complicado que apareza la épica.
Tras ganar en Riazor, los de Pacheta tenían una oportunidad inmejorable para ver como los equipos en descenso se quedaban atrás, pero de nuevo los nazaríes desperdiciaron la oportunidad, confirmando que para que el Granada se encuentra con la victoria los astros se deben alinear en el cielo.
Ya advirtió el técnico burgalés que está iba a ser una temporada de sufrimiento, penurias que el Granada parece condenado a vivir hasta el tramo final del curso, como se constantó ante el Andorra, donde los rojiblancos volvieron a demostrar que necesitan estar al 100% durante todos y cada uno de los minutos del partido para sumar de tres en tres.
Los rojiblancos están a tiempo de que la película de la temporada no se convierta en una historia de terror, pero para lograrlo aún se necesitan grandes de trabajo y acierto, virtudes que este curso no suelen coincidir demasiado cuando se trata del Granada.
El balón echará a rodar en Castalaia a las 19:00 horas
"Ha habido errores durante el arbitraje en este partido, tengo esa sensación", ha lamentado el técnico del Granada






