Tres gol(p)es de realidad
El Granada volvió a caer en un duelo donde no supo cómo hacerle daño a la SD Huesca
La afición del Granada CF volvió a salir cabreada, y con razón, del ‘Nuevo Los Cármenes’ en la tarde de ayer. El equipo de Guillermo Abascal, que recibía al Huesca en casa, cayó de manera sonrojante para firmar un inicio de temporada fatídico donde el cuadro rojiblanco ha sumado sólo 3 puntos de 9 posibles.
El once del Granada CF, que tenía como principal cambio a Gonzalo Villar por Sergio Ruiz con respecto al duelo en Ferrol, hizo presagiar el escenario de partido que la entidad nazarí se iba a encontrar en ‘Los Cármenes’. Con un Huesca juntando líneas y metido atrás, el Granada sabía que le tocaba dominar el encuentro y llenó su medular de peloteros y futbolistas capaces de romper la defensa con un pase, alineando de salida a Manu Trigueros, Gonzalo Villar y Hongla, aunque la propuesta no le salió como esperaba a Abascal.
Pese a que los rojiblancos dominaron durante la primera media hora de partido, siendo superiores y gozando de dos manos a manos donde Trigueros dejó solos a Boyé y Uzuni respectivamente, el equipo cometía muchos errores en salida de balón y se partía en los contragolpes.
Las constantes pérdidas de Hongla, sumadas a la poca capacidad física de algunos jugadores para volver en los contragolpes, dieron vida a una SD Huesca que terminaría haciendo daño al Granada.
En un nuevo balón parado, está vez desde un córner que viene precedido de una falta a Boyé, el Granada volvió a pecar de pasividad por arriba y encajó el primer tanto del encuentro permitiendo que dos jugadores, uno en el primer palo y otro en el segundo palo ingresando desde atrás, rematasen sin impedimento alguno para poner por delante al Huesca.
El tanto no supo encajarlo un Granada que, hasta el descanso, atacó poco y sin prisa, jugando muy horizontal y transmitiendo la sensación de que en tercio rival estaba sin ideas con balón. Ricard y Hongla fueron los más ‘desesperantes’ con el balón en los pies durante todo el primer acto, quitándole la poca velocidad que tenía el juego del Granada.
La segunda mitad comenzó ligeramente mejor debido a la presión de ir por debajo en el marcador y a que el Granada tenía el balón frente a un Huesca con línea adelantada pero bien cerrado. Abascal, incomprensiblemente, quitó a Gonzalo Villar para sorpresa de todos y también retiró a Manu Trigueros. El cambio más claro de todos, que era Insua debido a su poca contundencia y a lo que estaba sufriendo a la espalda con Enrich y la velocidad de un Soko, lo mantuvo en el campo hasta pasados los 70 minutos de juego.
En otra caraja defensiva, también en una segunda jugada precedida de una falta que se estrelló en el larguero, el Granada encajó el 0-2. Rubén Pulido aprovechó, ante la pasividad de una defensa que se quedó mirando como un disparo desde 30 metros se estrellaba en el larguero, el rechazce del travesaño para meter la cabeza y con Luca Zidane batido hacer el segundo gol.
Entonces el Granada sí reaccionó rápido. Nada más sacar de centro, el conjunto de Guillermo Abascal, con más corazón que cabeza, montó un ataque que Hongla mandó al fondo de las mallas con un zapatazo desde la frontal del área para recortar distancias.
Tras el 1-2 volvimos a ver más de lo mismo. Ni la ebullición de la grada del ‘Nuevo Los Cármenes’, que se encendió y animó con ganas a los suyos tras el tanto de Martin Hongla, ni el tiempo que restaba hicieron volver a reaccionar a un Granada desesperado y ansioso al que el Huesca dominó como quiso.
Abascal colocó a Rubén Sánchez como extremo izquierdo, cuando este es lateral derecho, para rematar unos balones que nunca se centraron y buscó la chispa en un Pablo Sáenz al que no le llegaron balones. El Huesca, empleado atrás y con posesiones largas cuando tenía balón, dominó al Granada como quiso y sentenció a la contra el partido.
Otro partido malo del Granada en el que vuelve a quedar reflejado que con nada le hacen mucho daño y que necesita mucho para hacer gol. Un panorama poco alentador, teniendo en cuenta la plantilla de la que el conjunto rojiblanco goza, que hace ya mirar a algunos a un banquillo donde Guillermo Abascal no está ofreciendo soluciones ni sacando lo mejor de cada uno de los muchos recursos que disfruta en su plantilla.
El guardameta no estará disponible para el choque frente al Málaga