Audrey Pascual sufre una caída en el eslalon gigante y es trasladada al hospital por protocolo
La esquiadora madrileña afincada en Granada lideraba la primera manga tras sus tres medallas en los Juegos Paralímpicos de Invierno
La esquiadora Audrey Pascual sufrió una caída durante la prueba de eslalon gigante de los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán‑Cortina 2026 y fue trasladada al hospital por protocolo tras recibir un golpe en la cabeza, sin que el percance revistiera gravedad.
La deportista, madrileña afincada en Granada, marcaba el tiempo de referencia en la primera manga después de superar por 4,16 segundos a la neerlandesa Barbara van Bergen. En ese momento aspiraba a ampliar su racha de medallas en estos Juegos.
El accidente se produjo tras un ligero error de cálculo en el trazado. Pascual rozó con el hombro izquierdo una bandera roja, lo que le hizo perder el equilibrio sobre la silla. El contacto provocó que se llevara por delante otra puerta azul y terminara rodando por la nieve hasta quedar tendida en la pista.
A pesar de la caída, la esquiadora de 21 años, estudiante de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Granada, logró recomponerse ya fuera de la competición.
La evolución de las posibles dolencias determinará si puede competir en el eslalon del sábado, prueba con la que cerraría su debut paralímpico en Milán-Cortina. Pascual llegaba a esta carrera tras conquistar tres medallas en estos Juegos, con oro en supergigante, oro en la combinada alpina y plata en descenso.
La esquiadora, nacida sin piernas por una malformación congénita, ya ha firmado un resultado histórico para el deporte español al devolver títulos paralímpicos de invierno a España 28 años después, desde los cuatro logrados por Magda Amo en Juegos Paralímpicos de Invierno de Nagano 1998.
La iniciativa se realiza a través de la plataforma Change.org y busca reconocer la trayectoria de la esquiadora madrileña afincada en Granada
La esquiadora española logra dos oros y una plata en sus primeros Juegos Paralímpicos de Invierno y sitúa a España entre las referencias del esquí alpino paralímpico






