Del absolutamente nada al casi todo en el descuento, 2-2

CRÓNICA | El Granada empata un 0-2 tras una pésima primera parte gracias a un penalti en el tiempo extra, donde incluso Molina pudo certificar la remontada con un cabezazo al larguero en el último suspiro

Fran Calvo / GRANADA  |  3 de abril de 2022  |  @Francalvo1996  |  francalvo@granadaenjuego.com
Jorge Molina celebra el primer gol del Granada ante el Rayo (JOSÉ M. BALDOMERO)
Jorge Molina celebra el primer gol del Granada ante el Rayo (JOSÉ M. BALDOMERO)

El espíritu de Vallecas sobrevoló el ‘Nuevo Los Cármenes’ hasta el descuento. Un espíritu que significa ver en el césped a un Granada apático, con nula actitud, sin ganas de ganar el partido, como ocurrió en aquella tercera jornada, y humillado por un Rayo que no había vencido todavía en 2022. En la primera parte, los de Iraola se cebaron con un conjunto que mostró cero competitividad y que se vio superado completamente por su rival. El 0-2 al descanso se quedó incluso corto para los méritos de unos y otros. Con un efectivo más por la expulsión de Comesaña y el gol de Jorge Molina, las esperanzas nacieron en la segunda mitad. Tuvo que ser en el descuento, gracias a un penalti que trajo muchos segundos de suspense por el VAR, cuando se conseguiría el empate. Milla transformó la pena máxima y Molina pudo redondear la tarde, pero su cabezazo se estrelló en el larguero.

Dos novedades presentó Torrecilla en su once con respecto al triunfo en Mendizorroza hace quince días, las inclusiones de Antonio Puertas y Luis Suárez en lugar del lesionado Carlos Neva y Uzuni. Pero, lo más destacado fue la variación de sistema y tornó su habitual 5-3-2 en un 4-4-2. Quini, Domingos, Germán y Escudero conformaron la línea de cuatro atrás; Milla y Petrovic se situaron en el eje; Puertas y Collado en los costados; y arriba Jorge Molina repitió titularidad, con Luis Suárez como acompañante. Torrente, pese a estar ya de vuelta tras cumplir sanción en Vitoria, comenzó desde el banquillo.

Por su parte, Andoni Iraola salió a ‘Los Cármenes’ con lo previsto. Nteka suplió al lesionado Trejo y fue la pareja ofensiva del ex granadinista Sergi Guardiola. Había otros dos futbolistas más en el once del técnico vasco que sabían lo que eran vestir la elástica rojiblanca horizontal, el guardameta Stole Dimitrievski y el extremo Álvaro García, quien fue un auténtico quebradero de cabeza en el humillante 4-0 de la primera vuelta en Vallecas.

 

Apenas once segundos tardó el Rayo en forzar le primer saque de esquina y dejó claro al Granada que le iba a poner el arranque de partido muy difícil. Tanto que a los seis minutos se adelantó en el marcador, precisamente en una acción que llegó desde el córner tras salvar Luís Maximiano en primera instancia el disparo de Sergi Guardiola. El balón colgado al punto de penalti lo cabeceó ajustado Catena, libre de marca, y como ocurriese ante el Elche, al conjunto nazarí le iba a tocar remar a contracorriente desde muy temprano.

Lejos de reaccionar al mazazo, el Granada no supo encontrarse nada cómodo a partir de entonces. Álvaro García volvió a meter el miedo en el cuerpo de los rojiblancos con un disparo cruzado que no encontró portería por poco. Apareció de nuevo el extremo utrerano pasado el cuarto de hora, recibiendo una pelota dentro del área y poniéndola atrás para que Sergi Guardiola se encargara del resto. En una jugada que recalcó la fragilidad defensiva del plantel de Torrecilla, el delantero rayista tuvo tiempo de controlar y definir ante Luís Maximiano con suma tranquilidad. 0-2 en el luminoso y, por sensaciones, milagro difícil de obrar, aún restando 75 minutos de partido por delante.

Isi Palazón se quedó a centímetros de hacer el tercero cinco minutos después y eso desató los primeros sonidos al viento sobre el cielo de la ciudad de la Alhambra. El Granada estaba hundido, literalmente, y no mostró ninguna intención de cambiar la actitud ni la aptitud. El Rayo se benefició de la absoluta dejadez rojiblanca y se vistió del Ajax de los setenta. Álvaro García e Isi parecían aviones por las bandas. El primero volvió a exigir a Maximiano con una manopla que evitó el desastre absoluto si el cuadro madrileño hubiese celebrado un gol más antes de cumplir la media hora.

El coliseo del Zaidín ha vivido varias primeras mitades horrendas de su equipo esta temporada. Betis, Osasuna o Villarreal fueron algunas de ellas, sobre todo frente al conjunto verdiblanco. Pero, la de este domingo estaba incluso superando en desastrosas a esas. Era una prolongación de lo acontecido en Vallecas, donde el Rayo había barrido a la escuadra dirigida entonces por Robert Moreno. Su sustituto, Torrecilla, movió fichas en el descanso e introdujo a Eteki y Machís por Petrovic, a quien Hernández Hernández le perdonó la segunda amarilla en el primer tiempo, y Collado, otro que terminó amonestado.

Arrancó con buenas noticias el Granada la segunda parte, aunque no por méritos propios, pero sí sucedió algo que podría cambiar el desarrollo del encuentro y dar un ápice de esperanza a los locales. Comesaña vio dos tarjetas amarillas en apenas tres minutos y al Rayo le tocaría afrontar prácticamente todo el segundo ecuador del duelo con un efectivo menos sobre el verde.

La grada se vino arriba con la expulsión del mediocentro rayista y los ánimos parecieron empujar a los granadinistas. Jorge Molina no recortó distancias por culpa del poste, que repelió su remate a bocajarro cuando Dimitrievski estaba ya batido. Los banquillos reaccionaron con una sustitución en ambos bandos. Ofensiva en el local, con Uzuni por Quini, y ofensiva en el visitante, con Unai López por Nteka.

El albanés fue protagonista nada más saltar al campo y colgó una pelota desde la banda que dejó con el pecho Germán a Jorge Molina. El alcoyano, que ya había perdona una, no estaba dispuesto a desperdiciar una segunda y fusiló a Dimitrievski. La pelota tocó en el palo otra vez, pero acabó alojándose en el fondo de las mallas rayistas. Era ese gol que faltaba para generar un intento de sacar garra y corazón, como ocurrió en Mendizorroza, con aún más de veinte minutos por delante hasta el final de la contienda.

La heroica se quedó a medias. El Granada apretó con multitud de centros que terminaron en nada y el Rayo sabía que iba a terminar el encuentro achicando balones. En uno de esos, ya en el descuento, el colegiado señaló córner y los rojiblancos ya estaban dispuestos para botarlo cuando, sin percatarse nadie excepto el VAR, había ocurrido algo dudoso dentro del área visitante. Hubo unos segundos eternos de parón hasta que Hernández Hernández decidió a ir a revisar la jugada en el monitor. Mario Suárez había tocado la pelota con la mano y la decisión fue clara, penalti. Luis Milla se encargó de transformarlo, desatando el júbilo por el largo descuento que todavía quedaba en busca de la remontada. En el último suspiro, Jorge Molina pudo obrarla con un cabezazo al travesaño.

Al final, los pitos se tornaron en aplausos para agradecer el derroche de la segunda parte, aunque la gravedad de lo visto en la primera permanecía latente. El Granada sacó garra y arañó un punto, merecido o no, que le permite ampliar la distancia con el descenso a tres y sigue paso a paso hacia el objetivo de la permanencia tras un partido que, antes de jugarlo, nadie hubiera agradecido el empate. Bien distintas pueden ser las sensaciones después del mismo.

 
Machs entr en el campo en la segunda mitad ante el Rayo Vallecano (JOS M. BALDOMERO)
Machís entró en el campo en la segunda mitad ante el Rayo Vallecano (JOSÉ M. BALDOMERO)

GRANADA CF Luís Maximiano; Quini (Uzuni, 61´), Domingos Duarte, Germán Sánchez, Sergio Escudero (Soro, 88´); Petrovic (Eteki, 46´), Luis Milla, Antonio Puertas, Álex Collado (Machís, 46´); Jorge Molina y Luis Suárez (Matías Arezo, 78´).

RAYO VALLECANO Dimitrievski; Iván Balliu, Mario Suárez, Catena, Fran García; Comesaña, Óscar Valentín (Mario Hernández, 86´), Isi Palazón (Nikola Maras, 86´), Álvaro García (Mamadou Sylla, 73´); Sergi Guardiola (Bebé, 73´) y Nteka (Unai López, 61´).  

ÁRBITRO Hernández Hernández, Alejandro José (Comité canario). Amonestó a los locales Petrovic, Luis Milla, Álex Collado y Arezo, y a los visitantes Comesaña, Sergi Guardiola y Mario Hernández. Expulsó por doble tarjeta amarilla al jugador visitante Comesaña en el minuto 51 y por tarjeta roja directa al entrenador visitante Andoni Iraola en el minuto 73.

GOLES 0-1 Catena (min. 6); 0-2 Sergi Guardiola (min. 17); 1-2 Jorge Molina (min. 67); 2-2 Luis Milla (pen.) (min. 94).

INCIDENCIAS Partido correspondiente a la trigésima jornada de LaLiga Santander disputado en el Estadio Municipal ‘Nuevo Los Cármenes’ (Granada) ante 15.823 espectadores, de los cuales unos 300 procedían desde Vallecas.

 
PRIMERA FEDERACIÓN FEMENINA
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