Fidel y Salvaría se retiran del fútbol
Ambos referentes del fútbol provincial han decidido colgar las botas
Las redes sociales han sido el escenario elegido por Fidel, cancerbero del CD Huétor Tájar y Antonio Salvatierra, jugador de la.UD Maracena, para compartir dos profundas reflexiones para cerrar una etapa en sus respectivas trayectorias ligadas al fútbol. Estos dos referentes del fútbol provincial han su retirada del fútbol. Ambos futbolistas han publicado mensajes cargados de sentimiento.
Fidel comienza su publicación con una frase que resume su forma de entender este deporte: "Los que hemos vivido por y para el fútbol, no contamos años, sino temporadas". El futbolista asegura que la campaña 2025/26 ha llegado a su fin después de más de diez meses de preparación y estudio para cumplir un sueño, aunque reconoce que desconoce qué le deparará el futuro.
El jugador admite que no ha sido una temporada sencilla y define el curso como "no normal", marcada por momentos difíciles que, asegura, le han permitido extraer importantes enseñanzas. Entre ellas destaca que "todo pasa por algo", reivindicando el valor del tiempo y de las personas que le han acompañado durante este proceso.
En un emotivo agradecimiento, Fidel dedica unas palabras a su entorno más cercano, con una mención especial a Mireia, a quien define como "el motor de mi vida", agradeciéndole el apoyo recibido durante los momentos más complicados. Su mensaje concluye reafirmando el vínculo que mantiene con este deporte: "El fútbol ha sido mi vida, y lo seguirá siendo siempre".
Por su parte, Antonio Salvatierra firma una despedida aún más contundente bajo el encabezado "Hasta siempre", en un texto en el que reflexiona sobre las dos caras del fútbol y las dificultades que ha encontrado a lo largo de su trayectoria.
El futbolista describe este deporte como un entorno donde ha convivido con los egos, las injusticias y las presiones para adaptarse a determinadas dinámicas, confesando que mantener un carácter fuerte e independiente le ha llevado en ocasiones a sentirse incomprendido y solo.
Sin embargo, lejos de guardar rencor, Salvatierra reconoce la contradicción que supone seguir considerando el fútbol como su hogar pese a las decepciones sufridas. Explica que cada vez que pisa un terreno de juego desaparecen el ruido exterior y las injusticias, recuperando la ilusión con la que comenzó a amar este deporte.
Salvatierra finalizó señalando “es el momento de cortar está relación que siempre llevaré en mi alma’




