Deporte Adaptado

Cuando una medalla de parabádminton debería ser simplemente una noticia deportiva

Marina Redondo  |  11 de agosto de 2026
Marina Redondo (GRJ)
Marina Redondo (GRJ)

¿Estamos contando deporte o estamos contando discapacidad? La pregunta puede parecer incómoda, pero sigue siendo necesaria cuando se habla de deporte de personas con discapacidad.

Iván Segura, de Gójar, ha conseguido un bronce en individual masculino SH6 y una plata en dobles mixto SH6 junto a la polaca Oliwia Szmigiel en el Peru Para Badminton International 2026. Son dos resultados deportivos conseguidos en una competición internacional. Y deberían contarse como tales.

En individual, Segura alcanzó las semifinales ante el brasileño Vitor Tavares y perdió por 6-21 y 6-21. En dobles mixto, llegó a la final junto a Szmigiel frente a la pareja peruana formada por Nilton Quispe y Carmen Giuliana Poveda Flores. Los peruanos ganaron por 21-14 y 21-16. Los marcadores permiten entender lo ocurrido sobre la pista sin necesidad de buscar otros discursos.

 

Porque el deporte de personas con discapacidad no necesita que cada resultado se convierta en una historia de superación. Necesita que se hable de sus competiciones, de sus deportistas, de sus rivales y de sus resultados. Igual que sucede con cualquier otra disciplina deportiva.

Segura ha competido en individual y en dobles mixto y ha terminado con dos medallas. Ese es el hecho. Que el deportista sea de Gójar añade, además, un evidente interés para su municipio y su entorno.

La información deportiva debería partir de ahí. Del resultado. Del rendimiento. De la competición. La discapacidad forma parte de la realidad de estos deportistas, pero no debería convertirse automáticamente en el argumento principal de cada noticia sobre ellos.

Tampoco se trata de pedir un tratamiento especial. Se trata de reclamar un tratamiento normal dentro de la información deportiva. Una medalla internacional es una medalla internacional. Un partido tiene un marcador. Una final tiene un ganador y un segundo clasificado.

Iván Segura ya tiene esos resultados. Un bronce y una plata. Dos podios que no necesitan adornos ni condescendencia. Sólo necesitan ser contados como lo que son: deporte.

 
 
Advertisement