Uno a uno: Arnáiz, el pilar ofensivo nazarí
El talaverano logró asumir su papel de liderazgo y completar un buen año
En un verano complicado José Arnáiz llegó al Granada como una brizna de ilusión, un jugador experimentado y de un rendimiento contrastado en la categoría, llamado a convertirse en uno de los líderes del nuevo proyecto, un papel que terminó interpretando a pesar de las dificultades.
El curso comenzó torcido para el atacante, al que le costó coger temperatura, algo que hizo que a muchos se le apareciesen los fantasmas de Piti y Riki. Pero tras superar los problemas físicos y ponerse a punto, Arnáiz comenzó a desplegar todo su potencial, demostrando que estaba listo para ser ese jugador diferencial que se echase el equipo a la espalda en momentos de necesidad.
Las jornadas fueron pasando y el talaverano se convirtió en un imprecindible para Pacheta, que lo fue utilizando en diferentes demarcaciones dependiento de las necesidades del momento. Arnáiz ha actuado a lo largo de la competición como enganche, extremo y delantero, ofreciendo buenas prestaciones indistintamente de la zona del campo donde le tocara jugar.
Arnáiz cerró la temporada con nueve goles y dos asistencias, siendo decisivo en varios pasaje del curso, confirmando su compromiso e implicación con el proyecto, ejerciendo como ese líder silencioso que predica con el ejemplo, una figura que necesitaba Pacheta y que encontró en el talaverano y Alcaraz.
A sus 31 años y con un año más de contrato, Arnáiz está obligado a mantener el bastón de mando, siendo ese referente para los jugadores jóvenes y las nuevas incorporaciones, que puedan ver en el experimentado futbolista un referente al que seguir.





