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Crónicas partidos

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Hazaña meteórica, 2-1

Soldado anotó un cabezazo hacia la historia para el Granada en Budapest (PEPE VILLOSLADA / GCF)
Soldado anotó un cabezazo hacia la historia para el Granada en Budapest (PEPE VILLOSLADA / GCF)

Un cabezazo histórico de Roberto Soldado borra el excesivo sufrimiento que vivió el Granada en Budapest para lograr el pase a los cuartos de Europa League

18 de marzo de 2021

Budapest, 18 de marzo de 2021. Un lugar y una fecha que pasará a los anales de la historia del Granada CF. Allí, el club nazarí ha logrado colocarse entre los ocho mejores de la Europa League en su primera participación continental. La vuelta a la tortilla fue tremenda, con un Molde que puso contra las cuerdas al conjunto rojiblanco durante gran parte del encuentro, pero el golazo de Soldado neutralizó la esperanza nórdica, muy viva tras el tanto de Vallejo en propia portería a la media hora. Al parecer, para este equipo de Diego Martínez, el sueño ya no es sueño. Y, posiblemente, no lo haya sido nunca, sino que en todo momento resultara la realidad, el presente y el futuro de 90 años.

Llegaba el Granada a esta cita histórica con el 2-0 tan favorable que cosechó hace siete días y, afortunadamente, lo hacía con su bloque grueso disponible. A más de 2.200 kilómetros de distancia una provincia entera estaba volcada con su equipo desde los televisores y portaban orgullosos la elástica rojiblanca horizontal con la “piel erizada”, tal y como alentó Diego Martínez en la rueda de prensa de ayer.

Con la mayor novedad de la presencia de Jesús Vallejo, aunque esperada ante las numerosas bajas que existían en los laterales, donde sólo Víctor Díaz era el único jugador puro en esa zona. También entró de inicio Kenedy, quien arrastraba molestias al término del choque liguero frente a la Real Sociedad, y Jorge Molina en punta de ataque en lugar de Roberto Soldado. Los tres tenores iban a ser la dirección de orquesta en un escenario imperial, porque era el lugar idóneo para que la melodía del mejor Granada de la historia sonara en perfectas condiciones.

Un once para la eternidad formado por Rui Silva en portería; Vallejo, Duarte, Germán y Víctor Díaz en defensa; Gonalons, Montoro y Yangel Herrera en la medular; Kenedy y Puertas en los costados; y Jorge Molina como máxima referencia ofensiva.

El técnico rival, Erling Moe, realizó tres cambios con respecto al duelo de la primera vuelta. Uno de ellos ya era seguro, Ellingsen, que fue expulsado en el `Nuevo Los Cármenes´, y los otros dos fueron el central Sinyan, horroroso en tierras nazaríes, y el lateral zurdo Haugen. En su lugar entraron Bjornbak, Risa y Breivik, respectivamente.

Desde bien pronto empezó el Granada a demostrar que no iba a echarse atrás pese a la cómoda ventaja que defendía. Todo lo contrario, y es que los de Diego Martínez se negaban a sufrir un imprevisto en forma de gol tempranero como el que se vio en Nápoles. Un saque de esquina nada más arrancar fue el claro reflejo de ello, aunque el córner terminó con dos disparos muy defectuosos primero de Kenedy y después de Víctor Díaz.

Precisamente fue el brasileño quien, a los tres minutos de juego, gozó de una oportunidad clarísima para casi sentenciar la eliminatoria cuando apenas había dado comienzo el encuentro. El extremo pudo celebrar su reciente paternidad si hubiera definido bien un mano a mano ante Linde, pero su finalización se marchó cerca del palo. También tuvo seguidamente el conjunto escandinavo una ocasión muy peligrosa con un chut de Andersen que se marchó alto cuando lo tenía todo a favor.

Esa llegada nórdica no impulsó, para nada, al Molde en busca de un gol que abriera la eliminatoria. El impulsó que sí encontró en la ida, sin recompensa, fue compensado a la perfección por el juego rojiblanco. En una de las intentonas del bando visitante Montoro chutó algo blando, pero la respuesta de Linde no fue la más adecuada, aunque no tuvo que lamentar daños aparatosos sobre su arco. Más peligro llevó la de Kenedy con un zurdazo desde la frontal que no encontró portería por poco, marchándose la pelota por encima del larguero de Linde.

Sin embargo, sin hacer absolutamente nada a excepción de esa oportunidad de Andersen a los cinco minutos, el Molde se adelantó en el marcador tras una desgraciada jugada antes de cumplir la primera media hora. Un centro de Andersen se topó con Vallejo en el área pequeña, el maño no supo lo que hacer y esa indecisión le hizo en el último momento poner la pierna para desviar el esférico a las mallas de su propia meta.

Ese tanto noqueó a los rojiblancos, quienes desearon, a buen seguro, que aconteciera el descanso cuanto antes. Sin saborear aún el gol, ni unos ni otros, Rui Silva evitó lo que, posiblemente, sea el momento decisivo de la eliminatoria. Un córner que acabó con el balón en las botas de Hestad y el cancerbero luso se hizo enorme cuando el noruego lo tenía todo a bocajarro.

La reacción llegó en el último tramo del primer tiempo. Kenedy alumbró con destellos entre la niebla que se encontraba en la mente de los pupilos de Diego Martínez. Una maravilla del brasileño, pegado a la cal, activó de nuevo a los granadinistas. Antes de que el serbio Srdjan Jovanivic decretara el paso por vestuarios, el de Santa Rita do Sapucaí cruzó en exceso su disparo.

Le faltaba algo al Granada. Resultaba incrédulo que un equipo como el Molde, con la fragilidad defensiva que presentó tanto en la ida como en los primeros 45 minutos de la vuelta, se marchara al descanso sin haber recibido ningún gol y, además, a un tanto de igualar la eliminatoria. Kenedy no fue suficiente para tirar del carro.

Y si, para más inri, no se aprovechó que los tres del centro del campo estaban juntos, con los que el cuadro nazarí funciona casi siempre, y en lugar de ello se optó por enviar balones largos a Jorge Molina, las modificaciones de ideas en el vestuario debían acentuarse más. Diego quiso que el grueso duro el equipo aguantara el chaparrón y ayudaran motivacionalmente, motivo por el cual se vio calentando durante el intermedio únicamente a los chicos del filial.

 

La gloria continuó en liga, 1-0

Germán celebra el gol que le ha dado la victoria al Granada frente a la Real Sociedad (JOSÉ M. BALDOMERO)
Germán celebra el gol que le ha dado la victoria al Granada frente a la Real Sociedad (JOSÉ M. BALDOMERO)

El Granada supo centrarse única y exclusivamente en lo que tocaba y logró un muy meritorio triunfo sobre la Real Sociedad gracias a un solitario tanto de Germán tras la reanudación

14 de marzo de 2021

Tarde primaveral la que se vivió en la ciudad de la Alhambra antes de emprender el viaje hacia el sueño en el invierno húngaro. El descanso del choque de 180 minutos ante el Molde tenía parada contra la Real Sociedad, un club que en pocas semanas disputará una final de Copa, y que aterrizó en el `Nuevo Los Cármenes´ con la vitola de permanecer invicto en el campeonato liguero desde el pasado 9 de enero. Un duelo en el que los locales buscaban seguir en la parte media alta de la tabla y los visitantes no perder la estela del Sevilla o, lo que es lo mismo, la zona Champions.

De los siete que recuperaba Diego Martínez con respecto a la victoria frente al Molde, cuatro fueron de la partida. Una alineación basada en dosificar dentro de la medida de lo posible, pero a la misma vez conformar un once lo más competitivo posible. De esta forma, Germán, Quini, Yangel Herrera, Domingos Quina y Fede Vico salieron de inicio, mientras que Montoro se reservó en el banquillo y Adrián Marín volvió a no contar para el técnico gallego. Descansaron también, como adelantamos en la previa, Víctor Díaz y Gonalons, al igual que Puertas.

Otro dato que había que tener hoy en cuenta era que el preparador rojiblanco tuvo que vivir desde la grada el desarrollo del partido, ya que cumplía el primer de los dos compromisos que le cayeron por sus protestas al final de la derrota en `San Mamés´. Raúl Espínola ocupó su lugar en la banda y se mostró muy activo desde el arranque.

A pesar de que, sobre el papel y las estadísticas domésticas, la Real Sociedad partía como favorito fue el Granada quien gozó de la primera oportunidad clarísima cuando aún no se habían cumplido dos minutos. Un córner botado por Kenedy encontró la cabeza de un Domingos Duarte que apareció desde atrás como un avión, pero su testarazo se marchó incomprensiblemente fuera. Como respuesta, la Real dio un amago de susto tras un pase filtrado de Isak que no pudo controlar peor Portu cuando se podía haber plantado sólo ante Rui Silva.

El primer tramo del choque fue igualado a más no poder, con mucha intensidad entre ambos conjuntos, y sin muchas más ocasiones para abrir la lata. Rui Silva atrapó en dos tiempos un duro chut de Oyarzabal desde el vértice del área antes de que un campeón del Mundo como David Silva tuviera que abandonar el verde por lesión. Una entrada anterior de Eteki le había dejado renqueante y el de Arguineguín dejó su sitio a Gudiri pasado el ecuador del primer tiempo.

Volvió a inquietar Oyarzabal el arco de Rui Silva en una acción aislada en la que se preparó el zurdazo desde fuera del área y la pelota se fue rozando el palo del luso. La réplica nazarí aconteció después de una grandísima acción colectiva entre los pupilos de Diego Martínez. Fede Vico abrió para Soldado, el valenciano la puso para Kenedy, quien intentó revolverse dentro del área y acabó dejándola atrás para Quina, cuyo su disparo se marchó arriba. No pasó cerca la pelota de la portería de Remiro, pero la preciosa combinación resultó digna de destacar. Fue el último peligro que acontecería en una primera mitad muy equilibrada.

 

La eterna juventud aviva el sueño, 2-0

El Granada tiene medio billete hacia los cuartos tras la victoria ante el Molde (PEPE VILLOSLADA / GCF)
El Granada tiene medio billete hacia los cuartos tras la victoria ante el Molde (PEPE VILLOSLADA / GCF)

El Granada dio un paso de gigante hacia los cuartos de Europa League gracias a los goles de Jorge Molina y Soldado

11 de marzo de 2021

El Granada no se había cansado de citarse con la historia durante la noche de los jueves y en el día de hoy no iba a ser menos. Al contrario, era aún mayor la importancia del acontecimiento. El único superviviente de los debutantes en Europa League recibía al Molde noruego en busca de una plaza en los cuartos. La primera mitad de un nuevo encuentro de, como mínimo, 180 minutos daba su pistoletazo de salida en el `Nuevo Los Cármenes´ antes de vivir su desenlace la próxima semana en el `Puskas Arena´ de Budapets, territorio neutral debido a las restricciones por Coronavirus que existen en el país escandinavo.

Ya lo dijo Diego Martínez ayer en rueda de prensa, que la de hoy podía ser, a buen seguro, la alineación más fácil de su trayectoria profesional. Tan sólo quince futbolistas de campo estaban disponibles. Tres de ellos eran del filial y el otro, Vallejo, ni tan siquiera calentó en los momentos previos al choque por su lesión.

Por lo tanto, el once rojiblanco estaba más que definido desde horas antes: Rui Silva bajo palos; Foulquier, Duarte, Nehuén y Víctor Díaz en defensa; Eteki y Gonalons en la medular; Puertas y Kenedy como extremos; y, arriba una pareja que atesora una infinidad de goles en sus botas, Jorge Molina – Roberto Soldado.

Los miembros del banquillo también eran fáciles de memorizar, y es que en la banda se encontraban dos porteros, los tres chicos del Recreativo y un lesionado. Ni cinco cambios podía hacer Diego Martínez siempre y cuando Rui Silva aguantara los 90 minutos sobre el verde. O bien, se marcase un Javier Clemente con Molina en la Selección española.

El partido arrancó con el Granada aprovechando las carencias en cuanto a calidad se refiere del contrario. De esa forma, antes de cumplir los diez minutos el conjunto rojiblanco ya inquietó con varias ocasiones claras la portería de Andreas Linde, héroe blanquiazul en la anterior eliminatoria frente al Hoffenheim. Kenedy dispuso de la primera, muy clara tras una dejada de Puertas, pero su disparo raso salió muy inocente. La siguiente fue aún más peligrosa con un remate de Nehuén Pérez en el primer palo que se marchó fuera por muy poco, y en la tercera Soldado no llegó a una prolongación de Domingos Duarte.

De nuevo Kenedy, al cuarto de hora, gozaría de una oportunidad clarísima. Un centro pasado de Víctor Díaz sin aparente peligro acabó tomando la dirección donde se encontraba el brasileño totalmente sólo en el segundo palo, pero no acertó a conectar con el remate y la pelota le pasó por debajo de las piernas. Al pisar el Molde una marcha más hacia adelante hubo que esperar hasta el ecuador del primer tiempo para cantar otro “uy”, esta vez de Soldado, cuyo cabezazo a centro de Kenedy obligó a lucirse a Andreas Linde.

No quiso demorarse más el Granada en abrir el marcador, y es que con lo que se había visto durante los primeros 25 minutos la cosa estaba para ir ya con una ventaja considerable. Además, fue en la que menos peligro representaba para la débil zaga del técnico Erling Moe. Un envío largo de Rui Silva se lo comió Sinyan, lo que valió para que Jorge Molina se plantara sólo ante Linde y definiera como lo hace un delantero de su categoría. Volvió a lucir esa templanza que le caracteriza para darle al equipo nazarí un gol que valía oro.

Después del tanto el cuadro de Diego Martínez rebajó la intensidad ofensiva y el Molde dio un paso adelante. Fueron aislados los acercamientos antes del descanso, aunque siempre con sensación de agobio y de acelerar los corazones granadinistas. En la más clara, Rui Silva detuvo la pelota en dos tiempos tras un remate en el primer palo a la salida de un córner.

 

El Granada se vació y se va de vacío, 2-1

Fede Vico pugna con Dani García durante un lance en el encuentro de esta noche (LALIGA)
Fede Vico pugna con Dani García durante un lance en el encuentro de esta noche (LALIGA)

Un gol de Álex Berenguer en el descuento deja sin premio al Granada tras un esfuerzo titánico en `San Mamés´

7 de marzo de 2021

El flamante bifinalista copero Athletic medía esta noche en `La Catedral´ las fuerzas que le quedaban al Granada después de una plaga caótica de lesionados. Una carga que apenas ha hecho mella en los registros históricos del club nazarí, con la mira también puesta en la eliminatoria europea frente al Molde, pero con el objetivo de sumar en el feudo bilbaíno su segundo triunfo consecutivo tras la victoria ante el Elche.

A pesar del extenso parte médico que la entidad emitió durante la semana, Diego Martínez pudo recuperar a varios de sus efectivos fundamentales. Es más, los cuatro que entraron en la convocatoria partieron de inicio sobre el verde de `San Mamés´. El gallego tuvo en cuenta que todos ellos no podían jugar en el compromiso del jueves de Europa League y Germán, Quini, Montoro y Yangel Herrera salieron de inicio en el día de hoy.

Con ellos cuatro, la alineación granadinista estuvo formada por Rui Silva en portería; una defensa de cuatro con Foulquier, Domingos Duarte, Germán y Quini; Montoro, Quina y Yangel en la medular; Puertas y Fede Vico en los costados, y Jorge Molina en lanza. Muchos cambios, más de los previstos, con respecto al once que se llevó los tres puntos contra el Elche.

Mucho más irreconocible era el once del técnico rival. Marcelino decidió dar descanso a sus jugadores franquicia después de la extenuante prórroga que tuvo que afrontar el jueves para clasificarse a la final de Copa y hombres como Muniain, Raúl García o Iñaki Williams esperaron su oportunidad desde el banquillo.

No se quedó en el banco Asier Villalibre, que abrió la lata nada más señalar el inicio el colegiado Martínez Munuera. El 20 athleticzale recibió dentro del área visitante un pase de Sancet, su compañero en ataque, controló orientado para deshacerse de la marca de Germán y definió con un disparo cruzado ante Rui Silva. No habían pasado ni tres minutos y al Granad ya le tocaba remar a contracorriente en uno de los templos más complicados de la categoría.

Con ese tanto inicial, el Granada fue poco a poco insistiendo sobre el campo bilbaíno, aunque le costó crear ocasiones de peligro. Más allá de un centro raso de Puertas que tuvo que despejar la zaga de Marcelino y un cabezazo inofensivo de Jorge Molina a las manos de Unai Simón, los de Diego Martínez poco más avisaron sobre la portería del meta vitoriano.

La más clara arribó a balón parado. Una falta colgada por Fede Vico la cabeceó Puertas prácticamente a bocajarro, aunque remató ya muy forzado y la pelota se fue muy arriba. Ese control del juego que habían adquirido los granadinistas provocaba peligro en su contra cada vez que el Athletic recuperaba, aunque no hubo que lamentar daños antes del descanso con ese riesgo que asumían.

 

Y volvió a crecerse en la adversidad, 2-1

Domingos Quina volvió a ver puerta con otro golazo por segunda jornada consecutiva (JOSÉ M. BALDOMERO)
Domingos Quina volvió a ver puerta con otro golazo por segunda jornada consecutiva (JOSÉ M. BALDOMERO)

El Granada sumó su primer triunfo de la segunda vuelta gracias a un tanto de Puertas a falta de diez minutos. Los rojiblancos ejercieron un trabajo de superación brutal ante la nula disponibilidad de jugadores con la que contaban para este encuentro

28 de febrero de 2021

Un encuentro de muchas circunstancias el que afrontaba hoy el Granada frente a un viejo conocido, el Elche. Aquel rival que tanta emotividad provoca en los fieles rojiblancos y que llegaba al `Nuevo Los Cármenes´ como penúltimo clasificado, con Fran Escribá prácticamente estrenándose en el banquillo franjiverde. Desde la previa, ya era sabido que la cita de hoy no iba a desarrollarse en las condiciones más normales posibles, sobre todo por el peaje que hubo que pagar con la histórica clasificación en Nápoles. Las bajas iban a ser un hándicap a superar por parte de los de Diego Martínez y una causa de superación para intentar cosechar el primer triunfo de la segunda vuelta.

Pese a la poca disponibilidad, el once del técnico gallego acabó siendo bastante “vistoso” y con un notable nivel para competir al máximo nivel en LaLiga Santander. Otra cosa era mirar a un banquillo despoblado de miembros de la primera plantilla y donde los jugadores del filial Sergio Barcia, Torrente, Isma Ruiz y Aranda eran las principales novedades. A destacar entre los titulares que Adrián Marín, uno de los que partían como fijo en el lateral izquierdo tras la lesión de Neva en Nápoles, esperó su oportunidad en el banquillo y Víctor Díaz fue el ocupante de dicha banda.

Con todo ello y con el 4-3-3 habitual, Diego puso en liza a Rui Silva en portería; Víctor Díaz, Duarte, Nehuén y Foulquier en defensa; Eteki, Yangel Herrera y Domingos Quina en la medular; Kenedy y Puertas por los costados, y Jorge Molina en punta de ataque. El tridente de la medular tuvo a Quina como hombre más adelantado, mientras que Yangel Herrera realizó tareas mucho más defensivas que en otras coasiones.

El encuentro comenzó feo, por un lado, y con “uy”, por otro. Una muy fea entrada por detrás de Mojica sobre Kenedy dejó al brasileño muy dolido sobre el césped. Una acción que, a ojos de Jaime Latre, no fue merecedora ni de amarilla. Sí señaló la falta, siendo Víctor Díaz el encargado de colgarla y su centro al segundo palo lo cabeceó Yangel Herrera por encima del larguero, aunque no faltó mucho para encontrar los tres palos.

Las ocasiones brillaron por su ausencia durante el desarrollo del primer tramo de partido. Con ambos equipos muy bien ordenados, tan sólo algún destello individual de Quina y el juego de Molina de espaldas hacían presagiar oportunidades que terminaron en nada. En el bando rival, la dureza de Lucas Boyé se saldaba constantemente sin sanción en cuanto a tarjetas, aunque no corrió la misma suerte Nehuén, primer amonestado tras una entrada, precisamente, sobre el delantero argentino.

Los detalles que Quina estaba mostrando auguraron lo mejor. Como ya ocurriera en Huesca, el refuerzo invernal sorprendió a todos con un golazo de bandera. Alcanzada ya la media hora, Domingos recibió la pelota en tres cuartos de campo, recortó, preparó el disparo y sacó un obús con la zurda imposible para la estirada de Edgar Badía. Estaba siendo el mejor sobre el campo y ese tanto, además de poner las cosas muy de cara para los rojiblancos, hizo ver que había revulsivo de garantáis frente al incesante ritmo de trabajo.

Sin embargo, la alegría apenas duró diez minutos, los que tardó el Elche en volver a poner las tablas en el marcador. Además, al filo del descanso, el momento donde más duele. Una pelota caída del cielo no fue capaz de cabecearla Nehuén Pérez, la dejó botar y Lucas Boyé estuvo más atento para interceptarla y hacer el empate con un disparo cruzado. Incluso Guido Carrillo, de cabeza, pudo agravar la situación al rematar en el segundo palo un centro de Tete Morente cuando se consumía el primer tiempo.

 
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