Conjura por la salvación
La plantilla rojiblanca y la directiva del Granada han realizado una comida de hermandad para afrontar el sprint final de competición con la máxima confianza
El sistema de alarma saltó el pasado viernes cuando el equipo fue derrotado de forma estrepitosa contra el Betis, tras el pitido final Quique Pina era consciente de que tenía que tomar cartas en el asunto de una forma u otra, incluso llegó a planear la posibilidad de una destitución de Lucas Alcaraz, pero finalmente el mandatario rojiblanco optó por la continuidad.
Una apuesta que se ha visto respaldada esta misma semana. Quique Pina, acompañado del inversor italiano Gino Pozzo y de Juan Carlos Cordero han bajado al `barró para estar cerca de los jugadores y transmitirles en varias charlas la confianza que hay depositada en ellos, además de recordarles la importancia que supone para el club mantenerse en primera y lo trascendental que son para la entidad los ocho partido que quedan de aquí al final.
Después del entrenamiento en Los Cármenes Pina y Pozzo han vuelto a entrar al vestuario para hablar con los jugadores por un periodo cercano a la media hora. El propio Manolo Lucena, uno de los capitanes del equipo, ha subrayado que la charla “ha sido muy positiva”, además de afirmar que con la unión existente está seguro de que se va a conseguir el objetivo de la permanencia.
Esta arenga a las tropas por parte de Quique Pina ha finalizado en el día de hoy con una comida de hermandad en un conocido restaurante del área metropolitana, en el que se han reunido la cúpula directiva del club y la plantilla, escenificando con mesa y mantel la gran unión y confianza entre las partes.
Izan González ha sido la única incorporación que se ha ganado la confianza de Pacheta
El futbolista de la UD Almería precisó que el partido de este domingo "es un reto"





