La competencia vuelve a la portería del Granada
Lizoain demostró en su estreno que le puede poner las cosas muy difíciles a Luca
La competencia interna es uno de los motores de crecimiento más importantes de cualquier equipo, una lucha por un puesto en el once que se recrudece en la portería, donde solo puede jugar uno y los entrenadores suelen decantarse por alguno de los candidatos de forma casi inamovible, lo que convierte esa pugna en un pulso sin cuartel.
Durante el curso pasado, Luca Zidane apenas tuvo competencia y desde el principio fue el que llevó los galones de titular, con Astralaga cubriendo las ausencias del franco argelino pero sin llegar a generar debate en la portería, algo que esta temporada puede cambiar, como demostró Lizoain en sus primeros minutos de rojiblanco, donde ya dejó varias intervenciones de mucho mérito.
Hace dos temporadas, Luca ya se encontró un decorado similar, con Mariño apretando desde atrás y dejando al retorño de Zidane en el banquillo durante dos tramos importantes de la temporada. En las campañas anteriores, Batalla, Raúl Fernández y Maximiano habían sido los guardianes de la portería nazarí rindiendo a gran nivel.
Antes de esos años de cambios, la pareja formada por Rui Silva y Escandell le habían dado estabilidad a la portería del Granada, pero siempre con el portugés como primera espada después de madurar a la sombra de Javi Varas y Ocho, otros dos guardametas que también dejaron su huella en 'Los Cármenes'.
Una década de muchos cambios en la portería del Granada desde la marcha de Roberto Fernández tras la temporada 2014-15. Ahora, todo apunta a un interesante pulso entre Lizoain y Luca Zidane, siempre y cuando el internacional con Argelia se mantenga en el equipo.
El guardameta vasco se une al filial del conjunto colchonero





