La posesión se le indigesta al Granada
Los rojiblancos han sucumbido en el único encuentro en el que tuvieron más el balón que el rival
A lo largo de una temporada tempestuoso, Pacheta fue tomando buena nota de lo que necesitaba el equipo para ser competitivo, un aprendizaje que ha intentado implementar este curso desde los primeros compases, consiguiendo que los rojiblancos se mostrasen como un conjunto combativo, capaz de adaptarse a las diferentes exigencias de los encuentros, un plan que se desmoronó en Ipurúa, un escenario en el que los nazaríes tuvieron más el balón en su poder que el rival pero no supieron sacar partido de ello.
Ante el Eibar, los de Pacheta probaron de su propia medicina, con un rival que les cedió el control del juego y que golpeó en momentos clave, dejando sin respuesta a los granadinos. El duelo de la posesión, con un 65% a favor, cayó del lado nazarí, pero el equipo estuvo falto de ideas y de profundidad con la pelota, lo que convirtió esa posesión en estéril.
Mucho más productivo fue el tiempo de posesión ante el Córdoba, un encuentro en el que los locales tuvieron el esférico en su poder el 57% del choque, pero en ningún momento estuvieron cómodos ante un Granada reactivo, que robaba y salía al ataque con el colmillo afilado, una fórmula que le sirvió para completar una brillante remontada sin la necesidad de amasar el balón.
Una semana antes la fórmula fue parecida ante el Mallorca, con un conjunto nazarí sólido atrás y letal en ataque, sintiéndose cómodo sin el balón en sus pies, dejando que los baleares se desesperasen mientras no eran capaces de rentabilizar el 61% de posesión que tuvieron en el partido.
Los de Pacheta se estrenaron en Oviedo con las ideas claras, esperando agazapados, resistiendo las embestidas de los asturianos, aguardando su oportunidad para asestar el golpe definitivo, otro plan de partido que casi sale a la perfección si Marqués hubiese materializado la clara ocasión de la que disfrutó en el tramo final del duelo y que habría convertido en inútil el 61% de posesión de los carbayones.
El técnico burgalés es consciente de que está construyendo un equipo reconocible, con las ideas claras, pero el preparador rojiblanco también ha manifestado que este nuevo Granada debe crecer con el balón, una asignatura pendiente que puede llevar a los rojiblancos a un nuevo nivel.
El club rojiblanco espera atraer a los indecisos en este tramo final
El joven centrocampista debutó ante el Eibar dejando pinceladas de sus virtudes




