Pacheta, 365 días en la 'Casa de los líos'
El técnico rojiblanco no se ha podido acercar al ascenso, la meta que se fijó a su llegada
Hace un año, el Granada decidía prescindir de Escribá y apostar por Pacheta, un volantazo en el tramo final de temporada que no consiguió el efecto deseado. El técnico burgalés tomó las riendas del equipo a falta de tres jornadas para el final y con los rojiblancos tres puntos por debajo de la zona de playoff, una complicada misión para empezar.
Pacheta llegó con energía, desprendiendo optimismo por los poros y sobre la mesa puso el ascenso como único objetivo en su mente. El ex del Villarreal logró conectar al equipo, que se impuso en Riazor y al Castellón, acariciando los playoff, pero todo se desmoronó en la última jornada con la derrota ante el Racing, que dejaba a los nazaríes fuera de las eliminatorias por volver a Primera.
En verano, aunque Pacheta siempre ha esgrimido que nadie le mintió sobre la situación del club, la realidad golpeó con fuerza y el proyecto se tuvo que redimensionar, desprendiéndose de jugadores importantes para cuadrar cuentas y apostando por futbolistas sin experiencia en la categoría, un escenario poco alentador que hizo que la palabra ascenso se evaporse del vocabulario.
Pacheta tuvo que arrancar la Liga utilizando a jugadores que estaban con la maleta en la puerta del vestuario mientras se podía inscribir a varios de los recién llegados, una situación que impactó de forma directa en los resultados, con un arranque histórico en lo nagativo, con cuatro derrotas y dos empates en las primeras seis fechas del calendario.
Ese comienzo tétrico iba a marcar el resto de la temporada, con una inconsistencia que ha impedido a los rojiblancos salir de la zona baja de la tabla. A pesar de la falta de buenos resultados, Pacheta ha ido cincelando un equipo competitivo, que en muchos tramos del curso ha cosechado peores números que sensaciones.
El sufrimiento parecía que se prolongaría hasta el final, pero el equipo ha sabido responder en momentos clave, ganando a Cádiz y Racing para coger algo de aire; sumando tres triunfos en cuatro jornadas para distanciarse a nueve puntos de la quema e imponiéndose a la Cultural y el Zaragoza para terminar de espantar los fantasmas del descenso.
Aunque la temporada del Granada dista mucho de ser satisfactoria, la sensación es que sin Pacheta a los mandos durante este año las cosas podían haber sido incluso peor, por lo que es obligatorio recapacitar y cambiar el rumbo para evitar más sufrimiento en el futuro.
En estos 12 meses al frente del conjunto rojiblanco, Pacheta ha dirigido un total de 45 encuentros, entre Liga y Copa, en los que ha sumado 16 victorias, 12 empates y 17 derrotas, unos números que intentará mejorar el próximo curso para marcar una meta más ambiciosa.
La temporada para el lateral gallego podría haber terminado
El control de las cargas de trabajo, protagonista en la sesión del conjunto rojiblanco




