Uno a uno: Hormigo, el ojito derecho de Pacheta
El hispalense ha recibido más elogios por parte de su técnico que partidos ha disputado durante el curso
Diego Hormigo se incorporó a la plantilla del Granada para aportar energía y polivalencia, virtudes que han quedado diluidas a lo largo de una temporada en la que el futbolista hispalense no ha conseguido asentarse en ninguna de las posiciones en las que se puede desenvolver, algo que no ha impedido que Pacheta haya elogiado al futbolista en reiteradas ocasiones.
Por exigencias del guion, Hormigo arrancó el curso disfrutando de minutos, un protagonismo efímero que se evaporó con la vuelta de Diallo, dejando un rol secundario para el sevillano, que disputó un encuentro en las siguientes once jornadas.
Hormigo regresó al once por obligación ante el Almería y Leganés, dos encuentros en los que volvió a dejar dudas sobre su capacidad para rendir al más alto nivel. Unas jornadas después a Hormigo le tocó actuar como pivote ante la Real Sociedad B, una oportunidad que aprovechó ofreciendo un buen nivel en la demarcación donde más potencial le ve Pacheta.
En el tramo final, con el objetivo en el bolsillo, Hormigo tuvo la oportunidad de desplegar su polivalencia, jugando en varias posiciones con buenos resultados, dándole en parte la razón a su técnico y mostrándose como una pieza útil en la rotación del equipo para el próximo curso.
El reto para Hormigo es dejar de ser una tirita para cubrir las diferentes necesidades del equipo para convertirse en una pieza confiable, que pueda sostener el rendimiento a lo largo de las jornadas.
El técnico burgalés tendrá que elevar el rendimiento del equipo, algo que consiguió en otros destinos





