Del revés
CONTRACRÓNICA | El Granada volvió a pinchar, ofreciendo una versión descafeinada
La visita del Eibar a 'Los Cármenes' se antojaba como una ocasión pintiparada para sacudirse las dudas y escapar de los puestos de descenso, pero el Granada volvió a protagonizar el enésimo 'gatillazo' de la temporada, ofreciendo, además, una versión plomiza, con un equipo falto de recursos y soluciones a pesar del innegable empeño que ponen los jugadores, algo que convierte la situación en aún más preocupante.
Con un problema sangrante de puntería, la llegada de Petit parecía lluvia en mitad del desierto, pero, al menos, en su debut las cosas no salieron como se esperaba. Con el uruguayo en punta de lanza, el plan parecía claro: un bombardeo constante de centros buscando al nuevo delantero, pero el Granada buscó otros caminos hasta la portería, chocando una y otra vez con el muro defensivo del rival.
Con el charrúa en la ecuación, Pascual se liberaba de la responsabilidad goleadora y retrasaba unos metros su posición de partida, volviendo a su supuesto hábitat natural, pero el almeriense estuvo desconectado del juego, no tuvo fluidez con el balón y tampoco llegó desde segunda línea para sorprender.
La recolocación de Pascual también obligó a que Arnáiz ocupase el puesto de Faye en la banda, otra solución que no resultó efectiva, con el de Talavera apartado del balón perdió impacto en el juego y no fue tan determinante como en otras ocasiones.
Todo en el partido salió del revés, lo que obligará a Pacheta a regresar a la pizarra para tratar de ajustar las piezas para que el rendimiento del equipo no se resienta como lo hizo ante el Eibar. El tiempo se va a agotando y el Granada necesita sumar victorias de forma inmediata si no quiere ver como la amenaza del descanso se convierte en un peligro tangible.
Izan González, en su primera titularidad, fue el mejor del Granada cuajando un partido brillante
El acierto, clave para el burgalés: "Somos un equipo que llega mucho y un día alguien lo paga"





