Las dudas de Alcaraz
Con Recio fuera de juego los dos próximos encuentros, el técnico rojiblanco tendrá que volver a recomponer la línea medular
Once encuentros después de desembarcar en el banquillo del Granada Lucas Alcaraz todavía no ha encontrado un once tipo al que aferrarse y jornada tras jornada las alineaciones nazaríes varían en busca de un equipo sólido y de garantías.
Tras la destitución de Anquela y la llegada de Lucas Alcaraz, el técnico granadino pareció encontrar la fórmula ideal y todas las piezas encajaban, Toño, Nyom y Siqueira, Íñigo López, Diego Mainz, Mikel Rico, Recio, Torje, Nolito, Ighalo y Aranda, un once titular que se repitió durante varias jornadas al amparo de los bueno resultados y que los aficionados rojiblancos comenzaban a aprenderse de memoria.
Pero las derrotas, lesiones y sanciones no tardarían en descomponer la confianza sobre el equipo y Lucas Alcaraz comenzó a introducir variantes, cambios que hasta el momento no han terminado de surtir el efecto deseado.
Sustituto de Recio
Lucas Alcaraz ha apostado todo al 4-4-2, un sistema que parece innegociable, más aún tras la goleada encajada contra el Betis con un sistema diferente de juego sobre el césped. En ese esquema de juego el doble pivote se convierte en la sala de máquinas del Granada, tanto para contener a los ataques rivales, como para dar el primer paso en la fase ofensiva, un engranaje que necesita funcionar sin fallos para que el equipo no sufra.
Mikel Rico es el referente en ese centro del campo, pero Lucas Alcaraz no termina de encontrarle al compañero de baile idóneo. Recio parecía reunir las condiciones perfectas, contundente al corte y preciso en la circulación de balón, pero tras unos primeros partidos ilusionantes tras su fichaje su rendimiento se fue apagando hasta perder la titularidad.
Con el centrocampista malagueño lejos de su mejor momento de juego Lucas Alcaraz introdujo variantes, como las de Brahimi o incluso Iriney, un jugador que parecía fijo hasta la llegada de los refuerzos en el mercado invernal. El francés mezcló muy bien con Mikel Rico, dejando muy buenas sensaciones en el partido contra el Bilbao, pero las sanciones obligaron a realizar nuevos cambios.
Tras las goleadas contra el Betis y Atlético de Madrid Lucas Alcaraz volvió a los orígenes y alineó contra el Valladolid a Mikel Rico junto a Recio, una pareja que funcionó como se esperaba, con el jugador malagueño recuperando su mejor nivel. Pero una vez más las sanciones, sumadas en este caso a la llamada `cláusula del miedo´ introducida por el Málaga en el contrato del jugador van a obligar a Lucas Alcaraz a introducir cambios.
Brahimi sería la apuesta ofensiva, un jugador diferente y de toque, con desborde, pero menos sacrificado en las tareas defensivas, una apuesta que ya dio réditos en un campo tan exigente como San Mames y que podría ser el elegido por Alcaraz.
La otra cara de la moneda sería Iriney, disciplinado, contundente, la versión más rocosa para un centro del campo de recuperación. Dos versiones muy diferentes entre las que tendrá que elegir el técnico rojiblanco.
En estos momentos es cuando más de menos se echa de menos a Fran Rico, un jugador que está atravesando un auténtico calvario con su rodilla y que podría formar junto a Mikel Rico una medular de muchos quilates.
Buonanotte en la media punta
“No soy un jugador de banda para tirar centros ni para hacer idas y vueltas”, es la letanía que repite Diego Buonanotte desde su llegada al Granada. El habilidoso jugador argentino no está contando mucho para Lucas Alcaraz y cuando le toca salir es escorado hacia una banda, una posición en la que no se encuentra cómodo, como ya ha advertido en varias ocasiones.
Buonanotte llegó en el mercado invernal como la pieza de oro que faltaba en el puzle y la piedra angular sobre la que edificar el futuro de un Granada en Primera División, pero por ahora sólo se han podido ver pinceladas del gran potencial que atesora en sus botas.
Una vez más el 4-4-2 impuesto por el técnico nazarí condena a Buonanotte al ostracismo, ya que desde la banda se pierden sus mejores cualidades y Lucas Alcaraz no le encuentra acomodo en la media punta, ya que tendría que prescindir de uno de los dos delanteros, algo a lo que no parece estar dispuesto.
En los minutos que Buonanotte estuvo sobre el campo contra el Valladolid fue capaz de revolucionar al equipo, partiendo desde la banda pero buscando siempre el centro consiguió aportar chispa y desborde al juego nazarí, que parecía estar estancado en un dominio estéril hasta la entrada del argentino. Unos minutos que han podido mostrar a Alcaraz lo que realmente puede aportar Buonanotte en este sprint final de liga.
Sequía goleadora
La falta de gol se ha convertido en un mal endémico que arrastra el Granada desde su llegada a Primera División, con un caudal anotador que ha fluido más de los jugadores de banda y de los centrocampistas que de los propios delanteros.
Sólo hay que echar un vistazo a la tabla de goleadores para constatar este hecho. El Arabi es el máximo goleador del equipo, aunque con cinco tantos está lejos de las cifras de un delantero de referencia, tras el ariete nazarí podemos ver a Siqueira con otras cinco dianas, seguidos por Torje e Ighalo con tres muescas respectivamente y un poco más abajo a Mikel Rico con dos.
No hay que olvidarse de Floro Flores, que fue la gran apuesta del Granada para acabar con los problemas de cara al gol y que terminó por convertirse en uno de los grandes fiascos en la historia reciente del club.
Mientras, Lucas Alcaraz tampoco ha sido capaz de tocar la tecla adecuada e intercambia a Ighalo, Aranda y El Arabi sin demasiada fortuna.
La bala que tendría Alcaraz en la recamara sería la utilización de Nolito como delantero, ya que es un jugador que ha demostrado su calidad y olfato goleador sobradamente. Esta opción se ha vuelto más remota debido a la lesión de Dani Benítez, que le ha restado al equipo potencial por la banda izquierda y que condena en cierta manera a jugar con Nolito de extremo.
Diferentes variantes que tendrá que descifrar cuanto antes Lucas Alcaraz para conseguir el mejor rendimiento de la plantilla y alcanzar el objetivo de la salvación.
Esta actuación forma parte del plan de ampliación y modernización de 'Los Cármenes'
Sola y Casadesús han realizado una activación diferente a la de sus compañeros antes de integrarse con el grupo




