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DIVISIÓN DE HONOR | Ángel Fernández, entrenador de la casa, principal candidato al banquillo de Arenas de Armilla        
 
 

MINUTO 28

Que jueguen con la 'coral'

 
Santiago Martos | 16 de mayo de 2017

Santiago Martos (GRJ)

Porque hasta llevar la equipación negra sería injusto. La Federación de Peñas del Granada Club de Fútbol ha movido ficha en el momento adecuado. Con elegancia, señorío y no exenta de la dureza que requiere expresar lo maltrecho que han dejado los jugadores, responsables deportivos, técnicos y directivos el orgullo y la dignidad rojiblanca de la que llevamos 86 años presumiendo aun cuando pegábamos barrigazos en los alberos de la tercera.

En el momento, como digo, porque el comportamiento de la afición rojiblanca ha sido ejemplar, de tener mucha clase, saber estar y muy por encima de lo visto en toda la historia granadinista. Los responsables de la federación han obrado con mucha cordura y han sabido contener la rabia y la impotencia de miles de aficionados hasta la hora en que ya no se jugaba absolutamente nada; ni la salvación, ni el último puesto y ni siquiera la honra. Pero eso pasó y el momento “oficial” de poder exigir el rendimiento de cuentas es ahora, el de someterse a recibir a pecho descubierto los sentimientos de los tuyos también.

Y ahora, ¿qué debería hacer el club?...pues aparte de trabajar duro y bien, tiene que buscar la reconciliación con sus aficionados. Para ello debería quizás empezar por entonar un “mea culpa” que suene creíble, que esté exento de topicazos y frases hechas. Una entonación para la gente de a pie, para aquellos que se privaron de muchas cosas para sacarse su carné y que estuvieron animando, acompañando y cantando aun cuando el espectáculo que daba el equipo era tremendamente lamentable. A esos son a los que hay que reconocer que han sido los que mejor han hecho su “trabajo” esta temporada. Al hilo de esta reflexión cabría anotar la necesaria eliminación de forma inmediata de las, en mi opinión, fantasiosas ruedas de prensa del Sr. Adams tras los partidos donde me pregunto si realmente este hombre ha visto el mismo partido que yo, porque lo que para mí ha sido un vergonzoso bodrio infumable para él es una especie de camino a seguir…

Así que volviendo al origen de esta modesta columna, no puedo sino aplaudir y apoyar la nota de prensa y las medidas propuestas por la federación de peñas. El orgullo rojiblanco es propiedad de su afición y no se puede hacer acciones y venderlas. Es lo único que nos queda de una aciaga temporada con un amarguísimo sabor de boca. Si al Sr. Lizhang le duele su cartera a nosotros nos duele el corazón, y si cree que lo que realmente nos duele es bajar a segunda se equivoca y aun no nos conoce, lo que nos duele realmente es pasar vergüenza Sr. Lizhang, lo de bajar es secundario y sabíamos que podría pasar cualquier año de estos. Ser granadinista conlleva un estilo de vida y pensamiento implícito y muy particular. Incluso perder un partido puede ser más gratificante que ganar uno fácil si el rival para ello tuvo que sudar sangre y maldecir entre dientes cada embestida local. El orgullo rojiblanco es aquel que se rebela contra la mentira y el deshonor; como aquel que sigue reclamando cuarenta años después trato justo para con los suyos, como cuando Fernández lesionó a Amancio en el viejo Los Cármenes y los medios lo siguen mostrando como una especie de animal, a la vez que obvian cuando los otros “angelitos” patearon al Uruguayo en el suelo tiempo atrás en el Bernabéu y la tenía guardada al estilo del momento. Por supuesto que ambas acciones son absolutamente condenables y repudiables, pero ambas, no sólo una. Ese orgullo es nuestra identidad y hay que reivindicarlo, es la semilla desde donde debemos brotar de nuevo, es el nexo desde donde construir el nuevo Granada. Puede resultar curioso pero es así, tampoco hay explicación para todo en este mundo.

@MartosMS


 

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